Este magnífico chalet no es solo una vivienda: es una invitación a disfrutar de una vida cómoda, tranquila y plenamente integrada en la naturaleza. Su ubicación es excepcional, situado en la falda del Monte Santa Tegra, uno de los enclaves paisajísticos más impresionantes de Galicia, conocido por su yacimiento arqueológico declarado Monumento Histórico-Artístico.
Desde la propia puerta de la casa, con unas cómodas zapatillas deportivas, podemos recorrer la Ruta de la Desembocadura del Río Miño. A lo largo del camino disfrutaremos de su estuario, de la costa portuguesa que nos acompaña durante el paseo, de los bosques de piñeiros y de las playas del Codesal, A Armona, A Lamiña y O Muiño, hasta llegar al Puntal, donde mar y río se encuentran y los atardeceres se vuelven inolvidables. Para los amantes de la ornitología, la ruta cuenta con varios observatorios. Toda la zona está catalogada como Espacio de Especial Protección para las Aves y de los Valores Naturales, además de ser un humedal de importancia internacional integrado en la Red Natura 2000.
DISTRIBUCIÓN DE LA VIVIENDA
Al acceder a la casa encontramos un pequeño hall que organiza las estancias de la planta principal: dos dormitorios con armarios empotrados, un baño completo, cocina, salón con chimenea y una luminosa galería acristalada con salida a una amplia terraza donde las vistas al río Miño y a Portugal son las auténticas protagonistas.
Desde el hall, unas escaleras conducen a la planta bajo cubierta, que dispone de cuatro dormitorios, un baño y un cuarto/despensa. Los cuatro armarios empotrados de esta planta garantizan una excelente capacidad de almacenaje.
Las escaleras del hall también dan acceso a la planta baja, donde encontramos un gran espacio diáfano con baño anexo, actualmente utilizado como salón-comedor. Desde esta estancia, una elegante puerta de madera maciza comunica con el garaje -con capacidad para dos coches- y con el jardín. En esta zona exterior se ubica además una cocina de estilo rústico que requiere actualización.
La parcela tiene 2.744 metros cuadrados y está cerrada perimetralmente en piedra. En ella existe una casita llamada ?de invitados" (necesita reforma) distribuida en dos plantas: la planta baja destinada a bodega y la planta primera con dos dormitorios y un baño. La finca podría segregarse en dos parcelas independientes. Esa segunda sería edificable lo que junto con la casita de invitados aporta un valor añadido a la p
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