2338. Hay casas y luego está esta historia que podria ser un duplex si tu quieres.
Empieza en la calle Olaran, en el barrio de Gorostiza, en Mondragón. Un sitio de esos que no salen en las películas, pero deberían. Verde alrededor, silencio del bueno (del que se agradece), niños yendo al cole a dos pasos y el autobús listo para cuando toca moverse. Vamos, el equilibrio perfecto entre quiero paz y quiero todo cerca sin dramas.
Subes a la vivienda tercera planta que juega a ser primera, detalle curioso y muy práctico y ya notas que aquí alguien ha hecho las cosas bien. Nada de espacios raros ni pasillos absurdos. Aquí todo tiene sentido.
Son 98 m² construidos que no se han desperdiciado ni un centímetro:
Tres habitaciones luminosas, de las que te hacen pensar: aquí se duerme bien o se teletrabaja mejor.
Dos baños completos (uno en suite, porque todos merecemos ese pequeño lujo diario).
Un salón-comedor amplio, con esa luz que entra sin pedir permiso y convierte cualquier tarde en planazo.
Cocina independiente, práctica, de las que invitan a cocinar o al menos a intentarlo con dignidad.
Y luego está el balcón? ese pequeño rincón donde uno sale cinco minutos y acaba media hora pensando en la vida, el café en mano, como si todo estuviera en su sitio.
Además, aire acondicionado con bomba de calor, porque aquí se vive bien en verano y en invierno no se pasa ni frío ni pena.
Pero espera, que viene lo bueno. Porque esta casa no solo es bonita, también es lista:
Garaje privado de 15 m² (olvídate de dar vueltas como en un videojuego buscando sitio).
Camarote de 30 m² justo encima de la vivienda, sí, has leído bien, encima de la vivienda donde podrias poner unas escaleras de acceso directo.. Imaginate un duplex. . Aquí cabe todo: bicis, recuerdos, caprichos y ese por si acaso que todos tenemos.
Y por si fuera poco, dos camarotes comunitarios más. Vamos, espacio no te va a faltar ni aunque te pongas creativo.
¿El estado? Impecable. De esas viviendas que no te piden reformas, ni excusas, ni paciencia. Llegar, abrir la puerta y empezar a vivir.
En resumen: una casa con alma, con espacio, con sentido y con ese punto canalla que te susurra al oído:
no la dejes escapar, que luego vienen los arrepentimientos?.. Visítanos en Todopisos.
Escribe tu dirección. Obtén al instante tu valoración GRATUITA